Mexico Quarterly Review

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Psicología

Propuesta de intervención psicológica para pacientes pediátricos con leucemia y sus familias

Marevna Echave Coello

Tesis


La Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer, I.A.P. (2008) reporta que el cáncer entre los 4 y 15 años de edad constituye la segunda causa de muerte en México, antecedida por los accidentes. Cada año se presentan 7,000 casos de cáncer infantil existiendo en la actualidad 25,686 niños con algún tipo de cáncer. La prevalencia en México de este grupo de enfermedades constituye el 5% de todos los padecimientos malignos de la población general. No obstante, a pesar de la baja prevalencia de estas enfermedades en el contexto del cáncer en la población general, el 57% de la población en la República Mexicana tiene menos de 18 años de edad, situación que obliga a las autoridades el planteamiento del cáncer infantil como un problema de salud nacional.


El Dr. Roberto Rivera Luna, subdirector de Hemato Oncología del Instituto Nacional de Pediatría, indica que los casos de cáncer infantil anualmente presentan un constante aumento. Con base en la incidencia de cáncer en la edad pediátrica y la actual supervivencia de estos pacientes, las proyecciones indican que al finalizar el siglo XXI, uno de cada 900 individuos entre 16 y 44 años de edad será sobreviviente de un cáncer contraído en la edad pediátrica (Aquí Nadie Se Rinde, A.C., 2007).


El cáncer más común de los 0 a 18 años de edad lo constituyen las leucemias, gran parte de los esfuerzos de investigación y tratamiento tanto en México como a nivel internacional es con este grupo de enfermedades. La leucemia representa alrededor del 35% de todos los cánceres infantiles tanto en estadísticas nacionales como internacionales. La leucemia linfoblástica aguda representa tres cuartas partes de los casos de leucemia infantil, una cuarta parte la ocupa la leucemia mieloblástica aguda. Sin embargo, en el 90% de los niños con cáncer no se puede identificar un factor causal y no existe una forma de prevenirlo. Los posibles factores de riesgo incluyen la infección, los factores medio ambientales, como la radiación y algunas sustancias químicas, los factores genéricos y los antecedentes de cáncer familiar (Aquí Nadie Se Rinde, A.C., 2007).


La sospecha diagnóstica se establece con los hallazgos en la historia clínica, la exploración física y la biometría hemática. El diagnóstico definitivo se establece con un estudio de médula ósea. El tratamiento debe realizarse por especialistas con experiencia y en una institución con toda la infraestructura especializada para el manejo integral de niños. La posibilidad de alcanzar una curación depende de un diagnóstico oportuno y un régimen de tratamiento de quimioterapia moderna y oportuna. La posibilidad de curación con estos conceptos en leucemia linfoblástica aguda es del 75% (Rivera, 2002).


La incidencia de cáncer en menores de 15 años de edad en México es de 122 por millón por año. Estas cifras denotan una tendencia al aumento, la cual es desproporcionada con respecto al número de especialistas que difícilmente llegará a satisfacer este requerimiento tan creciente. De acuerdo con cifras del año 2007 del Consejo Mexicano de Oncología A.C. solamente existen 122 Oncólogos Pediatras certificados en nuestro país, de los cuales 60 de éstos se encuentran laborando en instituciones públicas acreditadas por el Seguro Popular para Niños con Cáncer, el resto laboran en instituciones hospitalarias de los sistemas de seguridad social como el IMSS o el ISSSTE (Consejo Mexicano de Oncología, 2007).


El cáncer es una enfermedad que además del sufrimiento físico produce un fuerte impacto psicológico. La enfermedad crónica no solo afecta al niño sino también a la familia quien lo acompaña a lo largo del proceso de enfermedad. La vida familiar cambia, se presentan constantemente pérdidas y situaciones que provocan estrés e incertidumbre en el grupo familiar.


La labor del psicólogo es la concientización de las instituciones y del personal hospitalario acerca del cuidado de la salud y la importancia del manejo de aspectos psicológicos dentro de la práctica médica. De esta forma, el psicólogo puede aplicar sus conocimientos enseñando y sensibilizando al resto de los miembros del equipo sobre la importancia que tiene el tomar en cuenta al paciente y a sus familiares como seres humanos con pensamientos y sentimientos, así como las repercusiones que a nivel emocional puede llegar a tener una intervención inadecuada en personas que padecen una enfermedad física. La intervención psicológica debe realizarse desde el momento en el que se informa el diagnóstico y durante el proceso de la enfermedad pero la capacidad de los hospitales para el servicio psicológico y la intervención emocional es mínima, ya que tanto el personal como el poco espacio existente en los hospitales, en ocasiones sólo permiten la atención médica. El personal puede llegar a excluir o evitar las reacciones emocionales que el paciente y sus familiares presentan.


Debido a la necesidad de un tratamiento psicológico que pueda brindar a los niños y sus familias habilidades para ajustarse satisfactoriamente al impacto de la enfermedad, en el presente trabajo se propone un protocolo de intervención psicológica desde un enfoque familiar psicoeducativo para pacientes pediátricos con leucemia y sus familias durante su estancia en el hospital. Con este protocolo se pretende brindarles herramientas para afrontar adecuadamente las reacciones emocionales que se presentan a lo largo de la enfermedad por la hospitalización y los procedimientos médicos. Además se propone integrar al equipo médico para que atiendan los aspectos emocionales del paciente y su familia, para que se cree un equipo interdisciplinario y de esta forma brindar una mejor atención a nivel hospitalario.


Primeramente es importante conocer los aspectos fisiológicos de la enfermedad. Dentro de las enfermedades crónicas se encuentra el cáncer pero al existir más de 100 tipos diferentes, se decidió enfocar el trabajo en el cáncer con mayor incidencia en la infancia: la leucemia. A la vez, existe una clasificación sobre las leucemias por lo que en el primer capítulo se conocerán las características de cada una así como los métodos de detección y el tratamiento indicado.


En el segundo capítulo se trata la parte que incumbe a los profesionales de la salud mental: el impacto psicológico que tiene la enfermedad en el paciente. En general, padecer algún tipo de cáncer conlleva reacciones emocionales asociadas con los síntomas de la enfermedad, los cambios en el estilo de vida de la persona, los efectos secundarios de los tratamientos y el riesgo de muerte. En los niños, las reacciones emocionales se relacionan con los procedimientos médicos y el proceso de hospitalización dependiendo del desarrollo cognitivo que tenga el niño. Por otro lado, las enfermedades crónicas se clasifican en tres fases -aguda, crónica y terminal- de acuerdo con el desarrollo de la enfermedad. En el proceso de adaptación a la leucemia, el paciente se enfrenta a diferentes tareas que lo ayudarán a aceptar de forma adecuada lo que le ocurre.


El comportamiento del paciente pediátrico está mediado por las características de su ambiente como son la conducta y las habilidades de los cuidadores: la familia. Cada familia tiene un estilo de afrontamiento a la enfermedad dependiendo de sus características, las cuales, permitirán o imposibilitarán una adecuada adaptación a ella. El impacto psicológico varía de acuerdo al rol que representa cada miembro del grupo familiar por lo que es importante conocer las reacciones emocionales que ocurren en ellos y realizar intervenciones de acuerdo con las necesidades de cada uno. El impacto psicológico en la familia del paciente forma parte del segundo capítulo.


El área de la psicología que se especializa en atender la parte emocional de pacientes con enfermedades físicas es la Psicología de la Salud. Los objetivos principales son la promoción de la salud, prevención y tratamiento de enfermedades, y mejoramiento del sistema de salud y sus políticas. En esta área se han realizado intervenciones psicológicas a nivel individual, grupal y familiar basadas en estrategias cognitivo-conductuales. Sin embargo, no hay evidencia de que estas intervenciones se lleven a cabo ni que se tome en cuenta el contexto del paciente: edad, desarrollo cognitivo y estructura familiar. En el tercer capítulo se mencionan las intervenciones psicológicas recomendadas para pacientes con cáncer.


La propuesta se realizó con base en la revisión bibliográfica donde se encontraron los factores que limitan la aceptación y adaptación a la enfermedad:


  • Falta de información comprensible sobre la enfermedad, tratamientos y procedimientos médicos.

  • Las cuestiones administrativas del hospital aumentan el estrés y ansiedad en el paciente y su familia.

  • Los profesionales de la salud, no brindan atención psicológica a pesar de las reacciones emocionales que la enfermedad conlleva.

  • La carga emocional aumenta cuando el paciente regresa a casa debido a que la familia se hace cargo de los cuidados del enfermo y en ocasiones no tiene las herramientas necesarias para hacerlo.

  • La falta de redes de apoyo las cuales pueden generarse entre quienes están viviendo una situación similar.

El protocolo de intervención propuesto en el cuarto y quinto capítulo consta de 11 sesiones de trabajo de las cuales: seis son sesiones familiares, una de trabajo grupal con familias que estén viviendo una situación similar, dos únicamente con los padres y dos con el paciente. Cada sesión de trabajo tiene objetivos y técnicas específicas que el terapeuta deberá realizar. Se sugiere incluir al personal sanitario dentro de la intervención para establecer una mejor relación médico-paciente y lograr la adherencia al tratamiento. Finalmente se proponen los objetivos y el desarrollo para la intervención con los profesionales de la salud.


Referencias


Aquí Nadie Se Rinde A.C. (2007). Cáncer en niños. Recuperado el 25 de marzo de 2009, de http://www.anser.org.mx

 

Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer, I.A.P. (2008). Cáncer en niños. Recuperado el 22 de marzo de 2009 de http://www.amanc.org.


Consejo Mexicano de Oncología. (2007). Cáncer Infantil. Recuperado el 20 de marzo de 2009, de http://www.cmo.org.mx


Rivera, R. (2007). El niño con cáncer. Los padecimientos más comunes para el médico no especialista. México: Editores de Textos Mexicanos.